
En una operación conjunta entre la Guardia Civil y las fuerzas de seguridad francesas, ha sido desarticulado en Francia un comando terrorista que estaba preparando un atentado con coche bomba. El comando, compuesto por cuatro miembros, formaba el núcleo duro de los atentados de la T4 y el intento de ofensiva terrorista en el levante español.
Los terroristas se encontraban armados en el momento de la detención. La casa que habitaban en la localidad francesa de Cohors (Francia), era la base de operaciones donde se diseñaron los últimos atentados y parece ser que funcionaba como academia de entrenamiento de futuros terroristas.
En un comunicado, el Ministerio del Interior indica que en uno de los baños del inmueble estaría instalado "una especie de laboratorio para la fabricación de componentes explosivos artesanales utilizados por ETA". Se ha hallado, además, cordón detonante, amonal, cloratita y polvo de aluminio "ya listos para su empleo".
Las fuerzas de seguridad también se han incautado de al menos cuatro pistolas, dos subfusiles, un fusil ametrallador y un lanzagranadas artesanal. Por otra parte, se ha encontrado en la casa un ordenador portátil robado al matrimonio secuestrado el pasado fin de semana, así como tres ordenadores, varios discos duros, tres llaves USB y varios CD.
Los cuatro detenidos son Luis Ignacio Iruretagoyena, Alaitz Aramendi, Oihan Barandalla y Ander Múgica.
Luis Ignacio Iruretagoyena, alias 'Suni', es el máximo experto en fabricación de bombas y explosivos. Irruretagoyena, de 50 años de edad, había sido localizado en los años 80 en Centroamérica, donde se había unido a la guerrilla salvadoreña y a los sandinistas. Tras ser detenido en Francia en 1992 y ser extraditado en 1996 a España, ingresó en prisión y posteriormente fue puesto en libertad. Se le considera el etarra que fabricó la bomba explosionada en Castellón.
Ohian Barandalla Goñi, el lugarteniente del jefe del aparato militar de ETA, Garikoitz Aspiazu Rubina, alias 'Txeroki'. Barandalla fue identificado por los arrendatarios de la casa rural donde los etarras mantuvieron secuestrados, el pasado fin de semana, al matrimonio dueño de la autocaravana explosionada en Castellón. Participó en el robo de 350 pistolas en Francia en 2006.
Ander Múgica, cuyas huellas digitales fueron halladas en un Ford Focus abandonado en junio con 115 kilos de explosivo en una carretera cerca de Ayamonte (Huelva), en dirección a Portugal. El pasado 19 de julio, Múgica se bajó del taxi en el que viajaba al detectar un control policial en la N-340, a la altura de Torreblanca (Castellón).
La cuarta persona detenida es Alaitz Aramendi Jaunarena, bilbaína de 29 años que desde junio de 2005 se encontraba en paradero desconocido.
Con estas detenciones, las fuerzas de seguridad asestan un duro golpe al entramado de ETA a la vez que desbaratan los planes de un futuro atentado, ya que el coche bomba se encontraba preparado para ser entregado.
(Fotografía de la Web de El Mundo)






































El pasado martes 26 de Junio, Día de Luto Nacional declarado por Su Majestad el Rey, tuvo lugar el funeral de Estado por los seis militares fallecidos en el Líbano en la sede de la Brigada Paracaidista en Paracuellos del Jarama.
Asistió también el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega; el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba; el de Industria, Joan Clos; el de Trabajo, Jesús Caldera, entre otros, representantes de los diferentes grupos parlamentarios como Eduardo Zaplana (PP), Durán i Lleida (CiU), Josu Erkoreka (PNV), Begoña Lasagabaster (EA) y Gaspar Llamzares (IU), así como la secretaria de Estado de Inmigración, Consuelo Rumí, y el ex presidente de la Comunidad de Madrid y presidente de la Comisisión de Defensa del Congreso de los Diputados, Joaquín Leguina, el Presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy y la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre.
Los féretros, cubiertos con la bandera de España y la boina negra paracaidista y portados por sus compañeros paracaidistas, penetraron al patio de Armas entre el emocionado recuerdo de los familiares, que portaban algunos banderas de Colombia por ser la nacionalidad de alguno de los fallecidos, y fueron depositados ante el altar.
A las 12:30 horas comenzarons las honras fúnebres. "Honor a los que dieron su vida por España" rezaba la inscripción tras el altar. Oficiado por el arzobispo castrense, general Francisco Pérez, ante más de 200 familiares, compañeros y allegados, recordó las palabras de Su Santidad Juan XXIII dedicadas a los paracaidistas : "Los que tantas veces bajáis del cielo tenéis que volver a él" y agradeció la labor desinteresada de las tropas españolas en misión de paz.
El Príncipe Felipe impuso a título póstumos a los fallecidos la Cruz al Mérito Militar con distintivo amarillo. Concluyó el acto con el tradicional Homenaje a los Caídos. A continuación, los compañeros de armas de los 6 militares entonaron "La muerte no es el final", el "Himno de Infantería" y la "Oración Paracaidista", finalizando con el ideario de voluntariedad de los caballeros y damas legionarios paracaidistas : "la misión con más riesgo y fatiga es la misión con más honor".
El acto concluyó con el saludo militar del Príncipe a los familiares, acercándose de nuevo tanto él como doña Letizia para consolar y dar el pésame a los emocionados asistentes.

